Arribamos a Kuala Lumpur en solo un par de horas, donde coordinamos para encontrarnos con nuestros amigos provenientes de Nueva Zelanda que hacían escala unos días en la ciudad antes de su vuelo a Londres.

A medida que nos acercábamos en el bus pudimos apreciar la magnitud de la metrópoli. Desde que su aeropuerto es el hub de vuelos internacionales, la ciudad se ha convertido en un centro de negocios y meca del consumismo masivo con marcas internacionales reconocidas en las vidrieras de monstruosos Shoppings Malls de hasta 10 pisos de alto, interconectados entre sí. Flamantes rascacielos sabresaliendo por sobre el resto de los edificios, un moderno monorriel elevado que funciona por electro-magnetismo y se interconecta con los otros medios de transporte, haciéndolo eficaz para trasladarse en las inmediaciones, anchas avenidas, mucho movimiento de gente. Pudimos, fácilmente, notar una armoniosa convivencia de diferentes grupos étnicos a pesar del islamismo predominante.

Buscamos alojamiento en Jalan Bukit Bintang, un barrio comercial que se puso de moda en el denominado ¨triangulo de oro¨ donde se encuentran las principales atracciones.

Las mujeres del grupo no desperdiciaron la oportunidad y se perdieron entre los laberintos de tiendas. Después de 2 días intensivos de shopping, donde creímos falsamente haber saciado la furia de las mujeres por hacer compras innecesarias, fuimos por un city tour al corazón de Kuala Lumpur en Datran Merdeka (Plaza de la independencia), una plaza dominada por un alto mástil, que conmemora la independencia del país. Frente a esta unos edificios estatales como excelente ejemplo de la arquitectura colonial gótica. Seguimos caminando por Chinatown, a través de sus típicas tiendas y su bullicioso mercado para mas allá terminar en el ícono de esta ciudad: las torres gemelas, ahora, más altas del mundo: ¨Las Petronas¨. Pertenecientes a una empresa petrolera son imponentes enclavadas en el medio de la ciudad. Una maravilla dignas de apreciar principalmente de noche cuando se iluminan por completo y una fuente de aguas danzantes se enciende sobre su base

El último día le hicimos una visita al ¨Zoo Negara¨, con la esperanza de encontrarnos con el supuestamente más grande y completo zoológico del Sudeste Asiático, pero en contraposición a esto nos encontramos con un lugar totalmente desatendido en estado deplorable, con animales en estado de decadencia e infraestructura lamentable .Tal fue la frustración que nos causo que decidimos levantar una queja con la directora del lugar. Finalmente, la cual no terminó en nada.

De noche nos acercamos hasta la Torre Menara para una vista panorámica de 360 grados de la ciudad, con las Torres Petronas de fondo, desde su mirador a 280 mts de altura.

Luego de 4 días de mucha caminatas, podemos concluir que mas allá del placer de pasear y disfrutar de las vistas y sonidos de esta colorida ciudad. Kuala Lumpur no es Malasia y Malasia, ciertamente, no es Kuala Lumpur.