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Gran muralla China

Tomamos un tren moderno de alta velocidad que recorrió los más de 800 kms que nos separaban de Beijin en algo así como 4 hs. Alcanzando intervalos de velocidades de hasta 230 Kms/h aunque por dentro era muy confortable y no se escuchaba zumbar una mosca.

Tal y como lo esperábamos la medianamente joven capital del país nos sorprendió desde un principio con sus modernos edificios titánicos, y la compleja infraestructura de subtes, incorporados anteriormente a celebrar los juegos olímpicos, diseñado en 6 anillos concéntricos alrededor de la gran ciudad que te permite trasladarte eficazmente de un lugar a otro a precios irrisorios.

A través de Couchsurfing, nos alojamos en un precioso departamento de una pareja tradicional China con la cual compartimos la misma pasión de viajar. Nos dieron una calurosa bienvenida de té y galletas. Pasamos la mitad del domingo comiendo, tomando, compartiendo experiencias y planificando los próximos pasos.

Que ver en la ciudad de Beijin

La ciudad está minada de atracciones que se encuentran muy dispersas entre ellas y todas valen la pena visitarlas, asi que preparamos las botas de trekking y nos pusimos manos a la obra.

Durante 4 largos días consumimos todas las energías visitando las mayores atracciones una a una sin desperdiciar el más mínimo tiempo, aunque parecía que nunca era suficiente y sería necesario volver 1 o 2 veces para terminar de recorrer los recovecos o profundizar.

La más significativa fue la ¨Forbbiden City¨ o la vieja ciudad Imperial, definitivamente un must do en China, aunque el alboroto de miles de personas, sumado a las vallas o vidrios de protección que impedían la normal circulación, provocaba frecuentes embotellamientos que no te dejaban siquiera sacar fotos tranquilamente. Nos fuimos un poco frustrados.

Muralla China: A unos días de nuestra partida, Jindong, uno de nuestros CS, se pidió el día libre de trabajo para llevarnos en su auto, y acompañarnos a un lugar único de la muralla, ausente de turistas, donde se podía observar un antiguo tramo que aún no había sido reconstruido y se encontraba original.

Escalar la muralla china por más de 6 horas fue de las mejores experiencias de nuestras vidas. Se dice que la muralla tiene la vida del espíritu de las personas que murieron en su construcción. Se nos pone la piel de gallina solo de recordar lo pequeños que nos sentimos ante aquella majestuosa obra de zigzagueantes paredes infinitas que se perdían en la montaña. Nos hacía pensar inquietantes acerca de la posibilidad de su construcción a partir de la imaginación sin límites de un hombre. Indudablemente una de las maravillas de este mundo.

Sin más dejamos este hermoso país que nunca olvidaremos.