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Nuestro regreso y sus reiteradas migraciones

lograr tus metas

Sabíamos lo que queríamos cuando volvimos a Argentina, sabemos aún cuál es nuestra meta en la vida. No sabemos cuál sea el mejor camino pero llevamos unos cuantos recorridos para alcanzarlos. Es una búsqueda constante de alternativas para mantenernos felices y seguir haciendo lo que nos gusta: Viajar, ser libres, conocer, entender, aprender, disfrutar.

Este regreso no nos costó tanto como el primero, allá por 2013 luego de 2 años de viaje por Nueva Zelanda, Asia y Europa que derivaron en viajar de nuevo en 2014 por otros 2 años alrededor de Australia, India, Nepal,  Centro y Sudamérica. Este nuevo intento patrio planteaba desafíos interesantes, desafiantes y prometedores. Hoy, a casi 2 años del segundo retorno logramos cumplir muchas metas (algunas muy satisfactorias, otras no como las teníamos pensadas) y el principal sueño concretado llegó hace 6 meses con Tiziano, el futuro golondrino que espera a salir de la panza en unos meses para acompañarnos a recorrer el mundo.

Viajeros asentados

Los caminos que tomamos desde el regreso variaron bastante hasta llegar a donde estamos hoy…(que no garantiza una estabilidad a largo plazo…¿quién sabe en unos años que haremos?). Ningún intento nos decepcionó ni frustró… intentamos mucho y seguimos en eso…Vamos por el “Plan C”…(Tranqui! tenemos hasta la Z)

Plan A …“Otra vez lo desconocido”: Los primeros 3 meses estuvimos en Buenos Aires poniéndonos al día con nuestros afectos, vivímos en 2 departamentos distintos y entretanto viajamos a la Provincia de Córdoba para considerarlo como nuestra nueva ciudad de residencia. (Desde el 2010 cada vez que podemos recorremos alguna provincia de nuestro país en busca de nuestro lugar hasta ahora no encontrada). Nos enamoramos de Carlos Paz, una Ciudad de 75.000 habitantes, ubicada a orillas del lago y a los pies de las Altas Cumbres de dicha provincia. Sin mucha más vuelta tomamos todas nuestras pertenencias guardadas hasta entonces en una baulera y nos mudamos a este lugar de ensueños. No fue fácil… buscar alquiler, trabajar, sociabilizar. Pasamos allí casi 8 meses, pero no nos adaptamos… la vida sin estrés y rodeados de naturaleza nos encantaba, pero la falta de oportunidades y la dificultad de insertarse en un mercado laboral basado en recomendaciones nos pesó más en la balanza. (“no gracias!… aunque ofrezcas algo mejor prefiero seguir así con el hijo de…”, “No gracias! Yo trabajo con la hermana de “x” que no estudió ni tiene experiencia pero se da maña con la compu”…”Yo también soy Porteño, acá mucho no nos quieren, pero dale 5 a 7 añitos y vas a ver que te acostumbras”…¡¿7 años?! No querido!! La vida es muy corta, no puedo esperar 7 años para sentirme cómoda en un lugar)… Mismo recorrido al inverso, nos volvimos a Buenos Aires a intentar algo distinto, esta vez acompañados de Panchana Lama, una perrita adoptada cordobesa hermosa (Su nombre espiritual y cargado de historia merece un post aparte que vendrá pronto).

 

Plan B… “Lo intentaste… se flexible… va de nuevo”:

Volvimos a Buenos Aires, aún con la intensión de escapar de la jungla de cemento (Capital). Nos instalamos en una casa prestada en Pilar desde donde comenzamos algunos trabajos y proyectos (Incluido el nuevo formato de Golondrinos.com.ar). Por casi 3 meses buscamos barrios donde mudarnos… abarajamos Tigre, Benavides, Devoto…algo con un poco de verde. Pero por diversos motivos no pudimos concretarlo.

Plan C: “Volver a donde siempre pero con objetivos claros y perseverancia”

De nuevo a casa… nuestro barrio, nuestros amigos, nuestra familia. Rodeados de todo lo que ya conocemos pero firmes en nuestros objetivos: No caer en la rutina, la monotonía y alienación. En este camino estamos…emprendiendo, aprendiendo,  surfeando dificultades y disfrutando de cada experiencia.

En conclusión, no hay nada más satisfactorio que animarse y tomar riesgos para alcanzar tus metas en la vida, aun si no salen como las soñabas… la dicha de haberlo intentado vale mucho más que cualquier fracaso.  El primer paso para conseguirlas es saber cuáles son. ¿Sos consiente de las tuyas?

 

 

Tailandia – Kho Phangnan

Tailandia Kho Phangnan

Llegamos al aeropuerto de Christchurch 4:15 de la mañana, casi 1.5 hs antes de nuestro vuelo, ya que el taxi se atraso en venir. Al momento de hacer el check-in en nuestra aerolínea budget, nos informan que al no pagar por despachar la valija, solo podíamos cargar 10 Kg en un bolso de mano y nuestras mochilas rondaban los 14 kg. Asi que nos quedaban como opción pagar lo equivalente a la mitad del pasaje para despacharlas o alivianarnos. La salida era clara: rápidamente tuvimos que desechar todo lo que no era fundamental (toalla, ropa, productos) y ponernos encima toda la poca ropa que nos quedaba ya que nuestros productos de tecnología y el peso de la mochila en si nos ocupaba los 10 kg reglamentarios.

Finalmente pasamos los controles y dejamos tierra maorí 6:30 AM. Despues de 20 hs: 11 hs de vuelo, 8 de escala en Australia y algunas horas que le ganamos al reloj por los husos horarios, tocamos tierra Tailandesa. Arrivamos al imponente aeropuerto de Bangkok a las 10 de la noche. Una bataola de calor y humedad nos abofeteo: te cuesta respirar,  y se te hinchan los pies. Asi y todo, tomamos tren y subte que parecían de primer mundo para llegar a la estación de tren de Hualampong cerca del barrio chino donde decidimos pasar la primera noche.

Con la idea de arrancar nuestra odisea con un merecido descanso en la playa,  la tarde siguiente nos embarcamos en el tren nocturno que nos llevaría a Kho Phagnan, una isla a unos 500kms al sudeste de Tailandia, cuna de la famosa Full moon Party que se festeja una vez al mes y convoca más de 30.000 personas.

Luego 20 hs entre tren,  bus, ferry y taxi finalmente llegamos a la tan ansiada playa de Haad Yao. Un lugar alejado al noreste de la isla rodeado de resorts, bungalows, bares y restaurantes en la arena. Un lugar tranquilo, con agua turquesa a 25 grados, arena blanca y palmeras.Rapidamente conseguimos alojamiento en un bungalow con vista al mar ubicado a solo unos pasos de la playa por tan solo USD14 con ventilador, mini fridge, baño privado y ducha de agua caliente. Los primeros días los destinamos totalmente a descansar. Playa, siestas, lectura, jugos de frutas y cenas de velas frente al mar.

Tailandia Kho Phangnan
Despues de 2 dias de solo relax, rentamos una scooter cuasi nueva a 200 Bth  para recorrer la isla. Las calles poco mantenidas muestran un contraste entre resorts y rusticos puestos de comida, agencias de turismo, taxis y masajes.

Pasamos por Haad Rin. La playa preferida sin duda donde se festeja la full moon party. Preparado plenamente para el turista europeo, música, limpieza impecable, topless, pero muy urbanizada, ruidosa y mas concurrida que las demas.

Pedimos prestados unos equipos de snorkell y fuimos hasta Kho Ma. Una pequeña isla separada por un banco de arena. No nos gusto demasiado.

De noche el ¨Panti Market¨. Un mercado nocturno en el centro del puerto repleto de puestos de comida ausente de toda higiene y precios irrisorios donde se puede experimentar comidas típicas tailandesas, jugos de frutas exóticos y pescados a la parrilla.

Tailandia Kho Phangnan

La primera impresión de Tailandia fue alucinante: El calor nunca afloja, vegetación tropical frondosa, gente relajada, actitud despreocupada, humilde, lleno de homosexuales y ladyboys.Sin embargo se vuelve muy fastidioso los continuos acosos de los taxistas, masajes, tuk-tuk y vendedores insistentes, como asi tambien luchar por conseguir un precio justo. Creo que ahora tengo una idea de cómo se sienten los europeos que vienen a la argentina con euros y caminan por florida.

 

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