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Viajando simple

No se trata de no poseer cosas sino que las cosas no te posean.

Elegimos vivir de manera simple y minimalista diciéndole NO a muchas cosas materiales que no son esenciales.

La vida nos enseñó en reiteradas oportunidades, que no hacen falta tanto para ser feliz.

Lo experimentamos muy fuerte en India, donde la pobreza nos bofeteo para hacernos ver cuánto realmente tenemos y nos pasa hoy, viajando en una van de 4*2mt, y nos pasa a diario al enfrentarnos al consumismo desmadrado que propone la sociedad en la que estamos inmersos.

(h2)Simpleza como estilo de vida:
Como dice Warren Buffet: «Antes de comprar algo pensa que pasaria si no lo tenes; si la respuesta es «nada» entonces no lo necesitas»
Nos cuesta muchas veces no dejarnos llevar por la tentación pero pensamos antes de comprar si realmente lo necesitamos. Tratamos de invertir en buen equipamiento de outdoor y en la casa rodante, pero no somos seguidores de modas ni locos por las cosas.

No es que no nos gusten los lujos, sino que viviendo de manera simple podemos mantener un estilo de vida viajero. Teniendo más tiempo que dinero se puede disfrutar mas de lo que amamos, pasar tiempo de calidad en familia.

Preferimos coleccionar momentos en vez de cosas.

Primer mes en casa rodante

A medida que pasan los días vamos descubriendo las pequeñas diferencias que hacen a una vida rodante de una vida en una casa fija. A pesar de que ya teníamos experiencia en casas rodantes, en esta oportunidad vamos equipados con cocina, baño, ducha y viajamos por mucho tiempo y con un niño de 3 años, a diferencia de nuestras experiencias anteriores en Nueva Zelanda y Australia donde llevábamos una vida bien de mochileros.

Esta es nuesta experiencia y los nuevos hábitos de consumo y de vida que estamos adquiriendo:

Conciencia ambiental
Aunque hace rato somos consientes de la importancia del cuidado del medioambiente, de repente nos volvimos más detallistas con el cuidado naturaleza que nos rodea (que al fin y al cabo resulta ser el patio de nuestra casa)… somos realistas de la basura que generamos, de la importancia del sol para generar energía y de los árboles que nos dan sombra para dormir, de la calidad del agua para tomar, y de la importancia de su uso consiente cuando nos bañamos, cuando lavamos los dientes, las manos, los platos o las frutas. Tenemos mesura de la energía que consumimos, apagando las luces cuando no las usamos, o dejando desenchufados los artefactos si no los necesitamos.

Nuevas reglas de limpieza
Entrar y salir de la camioneta es llevar y traer piedras, tierra y pasto en los zapatos. Por eso designamos un lugar donde ponerlos antes de entrar y solo se ingresa descalzos.
Sacamos la basura a diario ya que junta olor y ocupa mucho espacio.
Siempre tenemos una escoba a mano para barrer y no arrastrar la suciedad a otros sectores.

Los platos se lavan, se secan y se guardan a medida que se usan.

Mantener el orden
La norma es: si sacas algo lo volves a poner dónde estaba. Esto sirve para que no interrumpa el paso y que lo volvamos a encontrar donde lo pusimos.
También impusimos otra regla: las cosas que más usamos están más a mano y son de acceso rápido. Las que no, se guardan más al fondo (por ejemplo en el baúl).
El espacio de guardado está lejos de ser infinito, es más bien es reducido y a veces se torna engorroso sacar todo para agarrar algo que necesitas todos los días. No parece trivial pero lo es, a menudo nos replanteamos reordenar para estar más cómodos con las cosas que más usamos
También es importante que al viajar todo quede guardado para que no se mueva o se caiga.

Paciencia
Moverse en espacios tan reducidos implica practicar la paciencia. Parece que no pero estamos acostumbrados a tener todo a mano, a realizar acciones semi-automáticas o inconscientes a diario.
Que haya que esperar cuando alguien está cocinando para pasar a cambiarse. Esperar a que todos terminemos de comer para armar la cama de Tato. Prender el inversor para enchufar a 220v o el simple hecho de bañarse implica secar paredes, muebles y piso del baño para evitar que se filtre agua o junte hongos.

Esperar o avisar para abrir la puerta del baño. Esperar a que se seque la ropa para seguir camino. Siempre estar listos y con todo ordenado para movernos a cargar agua, nivelarnos para dormir y encontrar un lugar seguro y silencioso. Para todo esto hace falta bajar el ritmo, tomárselo con calma

Logistica
Cómo dijimos anteriormente el uso del agua, la energía y la comida pasaron a ser factores claves de todos los días, y lo que podamos almacenar de ellos determinan nuestra autonomía. 150 litros de agua limpia, 97 litros de heladera y 200ah de batería son números que tenemos que recordar a diario. Por eso antes de planificar nuestra estadía en un lugar solitario, cargar agua, cargar la batería con los paneles o el alternador y tener la heladera con nuestros infaltables es regla.

Cómo conclusión creemos que nuestra capacidad de adaptación es la clave para disfrutar al máximo nuestro nuevo y temporal estilo de vida. Si bien tenemos todas las comodidades que podrías tener en tu casa, es imprescindible ser más flexible a la hora de elegir para comer, tener todo tu ropero a disposición, una bañadera llena para relax, acceso a internet para mirar el último capitulo de tu serie favorita y comida almacenada por más de 3 días… Estamos en constante evolución y aprendizaje, de eso se tratan, para nosotros, los viajes.

Camping las tejas Zarate motorhome viaje

El camping de Las Tejas en Zárate, Buenos Aires fué uno de los primeros lugares en reabrir sus puertas en tiempos de pandemia. Para mediados de Octubre 2020 cuando las provincias e intendencias empezaban a flexibilizarse, aquí nos recibían con su naturaleza intacta.

Bosques de pino, playitas de arena con salida al rio, vista panorámica al puente de Zárate Brazo Largo y sus gigantes barcos de carga que no dejan de sorprender por su tamaño e ingeniería. Caballos, cuatriciclos, pesca, kayaks, senderos de caminata y mountain bike y hasta una pista de wakeboard… una mezcla de naturaleza con robustez que lo convierten en una escapada ideal cerquita de Capital Federal donde actualmente residimos.

No eran muchas las opciones para viajar en tiempos de COVID, sin embargo, algunos lugares estaban abiertos y desesperados por un poco de verde nos aventuramos hasta aquí… Además, desde que compramos la Sprinter y terminamos de carrozar a El Bunker no habíamos podido llevarlo a pasear!

Este espacio tiene mucho para dar, pero lamentablemente está muy venido abajo…¿serán los 7 meses de pandemia, o el descuido sostenido en el tiempo? Más allá de su estado de conservación, este lugar es un oasis cercano a la ciudad. El sonido de los pajaros y sus enormes arboles de desconectan y te conectan de una forma maravillosa.

Es un lugar ideal para ir con amigos…. y si bien también es hermoso para ir con chicos, hay que tener en cuenta el estado de conservación y las reglamentaciones del sitio para asegurarse una estancia segura. Para quienes viajan con niños hay que saber que allí van grupos de gente con cuatriciclos que andan por todos lados sin control alguno, arruinando no solo la tierra, la visual y la tranquilidad sino también poniendo en riesgo a nuestros chicos. Algunos también eligen escuchar cumbias ensordecedoras en vez de pajaritos, asi que hay que tener en cuenta en donde uno elige poner su carpa o casa rodante y que día de la semana ir. Siempre que se pueda es mejor ir durante la semana en vez de sábados, domingos o feriados.

Las mesas, los baños y algunas de sus atracciones (como los barcos) están muy venidos abajo, oxidados y con tablas rotas, por lo que recomendamos una constante supervisión por parte de los adultos. Por suerte, nuestra casa rodante está equipada con todo como para no tener que depender casi del camping. Tenemos cocina, baño, paneles solares, heladera, congelador, ventiladores, etc! Pero para quien va en carpa o a pasar el día, notará la dejadez y el poco mantenimiento.

Hay varios sectores de hospedaje, teniendo en cuenta que este predio gigante con opción de acampar, cabañas, vagones, camarotes en barco y posadas con vista al río. Se puede también ir a pasar el día de Lunes a Lunes sin necesidad de quedarse. Hay 3 proveedurías y hasta ofrecen comidas hechas. Sus precios son accesibles y su gente muy amable. Ideal para disfrutar el tiempo al aire libre sin alejarse mucho de casa.

Esperamos les sirva nuestra experiencia y se animen a viajar pronto.

Datos del Camping Las Tejas: Dirección: Ruta 12 KM 95, Zárate, Provincia de Buenos Aires – Encontralos en las redes como: @campinglastejas